Estaba pensando en esto –> Cuando Drascovick vino al fútbol ecuatoriano, el man tuvo claro algo: Ecuador, si quiere hacer la diferencia, tiene que apelar a los grones. Si uno recuerda las selecciones ecuatorianas del 83 o incluso del 87, uno se topa con jugadores como Marcelo Bravo, PajÃn Cuvi o Marsetti (habÃa grones, minorÃa, pero despreciados y mezclados con otros). Progresivamente, Dussan fue depurando y exterminando a un cierto “tipo” de jugador, y hoy por hoy somos once grones. Hubo errores y experimentos escandalosos (Erwin RamÃrez, por ejemplo, o el mismo Tanque), pero a la larga puede afirmarse que la idea ha surtido efecto. Hoy, con un proceso que nos ha llevado años y muelas, tenemos diez u once grones medio hábiles, fuertes y con un fÃsico envidiable. Se desterró, por un lado, al indio, y por otro, al cholo costeño. Si uno mira la composición demográfica del paÃs, los grones son una minorÃa. Asà que lo que pasa hoy no es consecuencia natural de nuestra composición demográfica, sino de un proceso de escoger y desechar entre varios arquetipos de jugador. Me parece que de ahà se deriva el que hoy se menosprecie o se tenga prejuicios, en el área técnica, a jugadores como Mai y se privilegie a gente como Anangonó. Si bien en casos puntuales, la cosa puede ser injusta (como en éste), a la larga no sé si es tan reprochable. ¿Qué dicen?
by C.